de/di Karmelo C. Iribarren
(trad. Marcela Filippi)
¡Qué plenitud de soledad, mar sólo!
Juan Ramón Jiménez
Yo he visto
al mar rugir
y destrozarse contra la costa,
como un enamorado despechado, herido, loco,
como una bestia desatada,
y lo he visto ―a veces sólo
unas horas después―
llegar en calma hasta la arena,
con una gran sonrisa de felicidad.
Pero esas tardes de otoño
en las que si se nota su presencia,
qué cerca he estado de él.
Che pienezza di solitudine, solo il mare!
Juan Ramón Jiménez
Io ho visto
il mare ruggire
e fracassarsi contro la costa,
come un innamorato affranto, ferito, folle,
come una bestia scatenata,
e l'ho visto – a volte solo
alcune ore dopo –
giungere calmo sulla sabbia,
con un gran sorriso di felicità.
Ma in quelle sere d'autunno
in cui non si avverte nemmeno la sua presenza,
come gli sono stato vicino.
(De Un lugar díficil. XL Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla. Colección Visor de Poesía)
Nessun commento:
Posta un commento