de/di Alfredo Rodríguez
(trad. Marcela Filippi)
Dijiste que me amabas, lo veía en tus ojos,
bajo el dominio de la noche y el de la Luna
su reflejo invertido iluminaba.
Rocío de los alquimistas, aire
ígneo, estratos del alma.
Dijiste que después de la privación vendría
la abundancia, con túnica de púrpura.
Cielo sereno y suave,
fénix que emerge, vetado a otros ojos
que no fueran los míos.
Toma ahora la forma que tú quieras,
rosa blanca lunar, rosa roja solar.
Que el mundo no retenga prisioneros.
Dicesti che mi amavi, lo vedevo nei tuoi occhi,
sotto il dominio della notte e della luna,
luceva il suo riflesso capovolto.
Rugiada degli alchimisti, aria
ignea, strati dell'anima.
Dicesti che dopo la privazione sarebbe arrivata
l'abbondanza, avvolta in una tunica di porpora.
Cielo sereno e mite,
fenice che emerge, negata a occhi
che non fossero i miei.
Assumi ora la forma che desideri,
bianca rosa lunare, rosa rossa solare.
Che il mondo non trattenga prigionieri.
(De Alquimia ha de ser. Editorial Renacimiento)