de/di Clara Janés
(trad. Marcela Filippi)
¿Dónde se esconde, decidme,
ramas desnudas,
el ladrón que me huye?
¿Y por qué, nieve, borras los indicios?
Basta la noche
que encadena los ojos.
Pero la mente está en vela, atenta
a la llamada de las cigüeñas
que se deslizan en silencio
por los aires
y dibujan las palabras:
«lo sabe vuestro corazón»,
para perderse al punto y dejar
un cielo negro que anuncia
el lago de luz inmóvil del amor.
Dove si cela, ditemi,
rami nudi,
il ladro che da me fugge?
E perché, neve, ne cancelli le tracce?
Sufficiente è la notte
che incatena gli occhi.
Ma la mente è in veglia, attenta
al richiamo delle cicogne
che si disperdono in silenzio
nell'aria,
e compongono le parole:
«il vostro cuore lo sa »,
per poi svanire all'istante e lasciare
un cielo nero che annuncia
il lago di luce immobile dell'amore.
(De Resonancias. Catedra, Letras Hispánicas, 2022)