martedì 24 marzo 2026

MEMORIAL AMARGO/MEMORIALE AMARO

de/di Antonio Colinas
(trad. Marcela Filippi)

                                      Antonio Machado

Brotar, cual manantial de luz, del sur.
Una infancia con sueños de otro mundo:
luna madura aromando ocasos,
hogueras violentas del azahar
que no queman, mas sajan la memoria.

Clamores de las claras alamedas.
Cicatrices violáceas de Castilla.
Albas frías en cuartos heladores,
pinares, la sangría del amor.
La juventud del agua horadando
la roca de la edad que no perdona.
La noche oscura de los solitarios.

Probar duro en la espalda ese madero
de la cruz del sentir y el razonar,
a la vez, para mucho y para nada.
Por fin, seguir con fardo de dolor
lento camino-osario, cenizal


Sgorgare, come una sorgente di luce, dal sud.
Un'infanzia con sogni di un altro mondo:
luna matura che aromatizza tramonti,
violenti fuochi di zagara
che non bruciano, ma squarciano la memoria.

Clamori dei luminosi viali alberati.
Cicatrici violacee della Castiglia.
Albe fredde in stanze glaciali,
pinete, il sanguinamento dell'amore.
La giovinezza dell'acqua che scava
la roccia dell'età che non perdona.
La notte oscura dei solitari.

Provare il duro legno sulla schiena
della croce del sentire e del ragionare,
al tempo stesso, per molto e per nulla.
Infine, continuare con un fardello di dolore
lento cammino-ossario, cinerario.

(De Obra poética completa. Ediciones Siruela)

 

CABALLOS DE TU MEMORIA/CAVALLI DELLA TUA MEMORIA

de/di Federico Gallego Ripoll
(trad. Marcela Filippi)

Me fecundas no estando como sólo
puede engendrar quien tanto fue deseo.

Crece mi vientre pleno de tu noche.
El alba es la mentira. No amanezcas.

Los árboles agitan mi techumbre,
desconciertan el sueño de las aves,

tronchan la helada luz de las estrellas
y despiertan mis manos a lo blanco.

El hueco de tu cuerpo pesa como
todos los mares juntos. ¿Quién, mañana?

Por las sábanas frías se escapan los caballos
de tu memoria. El alba es la mentira.

No amanezcas.


Mi fecondi non essendoci come solo 
può generare chi soltanto fu desiderio.

Cresce il mio ventre colmo della tua notte.
L'alba è la menzogna. Non ti destare.

Gli alberi agitano il mio riparo,
importunano il sonno degli uccelli,

sferzano la fredda luce delle stelle
e risvegli
le mie mani al candore.

Il vuoto del tuo corpo pesa come
tutti i mari messi insieme. Chi, domani?

Tra le lenzuola fredde fuggono i cavalli
della tua memoria. L'alba è la menzogna.

Non ti destare.


(De Las travesías. VI Premio de Poesía Juana Castro. Editoral Renacimiento, 2020)

 

NUNCA FUE INTACTA, PURA/NON FU MAI INTATTA, PURA

de/di Manuel Rico
(trad. Marcela Filippi)

NUNCA FUE intacta, pura.
Fue un claroscuro, una ciudad mellada,
una botella a medias, unos ojos abiertos
contemplando la muerte,
un recodo del parque, sus bancos sometidos
por viejos y memoria.
                                      Llama iluminadora
de la sangre o la nieve, lupa
que te deforma,
luz que se prostituye, incierta luz
quebrada por la vida.


Non fu mai intatta, pura.
Fu un chiaroscuro, una città degradata,
una bottiglia mezza vuota, occhi aperti
che contemplano la morte,
un'ansa del parco, le sue panchine afflitte
dal tempo e dalla memoria.
                                                 Fiamma illuminante
del sangue o della neve, lente d'ingrandimento
che ti deforma,
luce che si prostituisce, luce incerta
frantumata dalla vita.

(De Quebrada luz y El muro transparenteEdiciones Olifante, 2024)  

lunedì 23 marzo 2026

LA MIRADA DEL TIEMPO/LO SGUARDO DEL TEMPO

de/di Santos Domínguez Ramos
(trad. Marcela Filippi)

Quizá pudo haber sido de alguna otra manera,
de la manera incierta
con la que abre la noche sus compuertas de sombra,
las estrofas pautadas de los sueños.
O de otra forma acaso, como giran los astros
con la cadencia natural del tiempo.

Tal vez pudo haber sido de aquel modo secreto
con que otorgan los dioses las desgracias
a los hombres que menos las merecen.

Pero fue de otra forma: asedió las murallas,
subió desde los muelles y a través de la hiedra
trepó por las paredes de las torres,
flotó como la fiebre en el lugar del pájaro
y ardió azul y lentísima,
como la tarde eterna de la infancia.

Y hoy, si miro hacia atrás,
vuelvo a ver a aquel niño sentado en su balcón.
¿Me contempla en silencio,
desde la balaustrada de su mirada quieta?

No. El niño siempre mira
un poco más allá del horizonte.
Pero sé que algún día,
en un punto del tiempo y del espacio
cruzará su mirada con la mía.


LO SGUARDO DEL TEMPO
Forse avrebbe potuto essere in un altro modo,
nel modo incerto
con cui la notte apre le sue porte d'ombra,
le strofe moderate dei sogni.
O forse in un altro modo, così come le stelle ruotano
con la naturale cadenza del tempo.

Forse avrebbe potuto essere in quel modo segreto
con cui gli dèi dispensano le disgrazie
agli uomini che meno le meritano.

Ma fu in un altro modo: assediò le mura,
salì dai moli e lungo l'edera
si arrampicò per le pareti delle torri,
galleggiò come la febbre nel luogo del volo
e arse blu e lentissima,
come la sera eterna dell'infanzia.

E oggi, se guardo indietro,
vedo di nuovo quel fanciullo seduto sul suo balcone.
Mi contempla in silenzio,
dalla balaustra del suo sguardo benevolo?

No. Il bambino guarda sempre
oltre l'orizzonte.
Ma so che un giorno,
in un punto del tempo e dello spazio,
il suo sguardo intersecherà il mio.

(De Para explicar la nieve. Colección de poesía Ángaro. Sevilla 2009)

LA MIRADA DEL TIEMPO/LO SGUARDO DEL TEMPO

de/di Santos Domínguez Ramos
(trad. Marcela Filippi)

Quizá pudo haber sido de alguna otra manera,
de la manera incierta
con la que abre la noche sus compuertas de sombra,
las estrofas pautadas de los sueños.
O de otra forma acaso, como giran los astros
con la cadencia natural del tiempo.

Tal vez pudo haber sido de aquel modo secreto
con que otorgan los dioses las desgracias
a los hombres que menos las merecen.

Pero fue de otra forma: asedió las murallas,
subió desde los muelles y a través de la hiedra
trepó por las paredes de las torres,
flotó como la fiebre en el lugar del pájaro
y ardió azul y lentísima,
como la tarde eterna de la infancia.

Y hoy, si miro hacia atrás,
vuelvo a ver a aquel niño sentado en su balcón.
¿Me contempla en silencio,
desde la balaustrada de su mirada quieta?

No. El niño siempre mira
un poco más allá del horizonte.
Pero sé que algún día,
en un punto del tiempo y del espacio
cruzará su mirada con la mía.


Forse avrebbe potuto essere in un altro modo,
nel modo incerto
con cui la notte apre le sue porte d'ombra,
le strofe moderate dei sogni.
O forse in un altro modo, così come le stelle ruotano
con la naturale cadenza del tempo.

Forse avrebbe potuto essere in quel modo segreto
con cui gli dèi dispensano le disgrazie
agli uomini che meno le meritano.

Ma fu in un altro modo: assediò le mura,
salì dai moli e lungo l'edera
si arrampicò lungo le pareti delle torri,
galleggiò come la febbre nel luogo del volo
e arse blu e lentissima,
come la sera eterna dell'infanzia.

E oggi, se guardo indietro,
vedo di nuovo quel fanciullo seduto sul suo balcone.
Mi contempla in silenzio,
dalla balaustra del suo sguardo benevolo?

No. Il bambino guarda sempre
oltre l'orizzonte.
Ma so che un giorno,
in un punto del tempo e dello spazio,
il suo sguardo intersecherà il mio.

(De Para explicar la nieve. Colección de poesía Ángaro. Sevilla 2009)

sabato 21 marzo 2026

TENGO MIEDO/HO PAURA

de/di Pablo Neruda
(trad. Marcela Filippi)

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.



Ho paura. La sera è grigia e la tristezza
del cielo si apre come una bocca di un morto.
Il mio cuore ha un pianto di principessa
dimenticata in fondo a un palazzo deserto.

Ho paura. E mi sento così stanco e piccolo
che rispecchio la sera senza pensarci.
(Nella mia mente malata, un sogno non trova posto
così come una stella non ha posto nel cielo.)

Eppure nei miei occhi  una domanda esiste
e c'è un grido nella mia bocca che la mia bocca non grida.
Non vi è orecchio sulla terra che oda il ​​mio triste lamento
abbandonato in mezzo alla terra infinita!

L'universo muore in una calma agonia
senza la festa del sole o del verde crepuscolo.

Saturno agonizza come una mia sofferenza,
la terra è un frutto nero che il cielo morde.

E attraverso la vastità del vuoto si muovono cieche
le nuvole della sera, come barche smarrite
che nascondono stelle rotte nelle loro stive.

E la morte del mondo si accascia sulla mia vita.


                                  (Pablo Neruda, Obras completas. RBA Instituto Cervantes)

 

venerdì 20 marzo 2026

SUEÑO/SOGNO

de/di José María Álvarez
(trad. Marcela Filippi)

                    «Temo no conseguir expresar las peculiares
                    sensaciones del viaje a través del tiempo».
                                      Herbert George Wells

                     «Mas desperté del dulce desconcierto;
                      y vi que estuve vivo con la muerte».
                                Francisco De Quevedo

¿Dónde estuve en el sueño? ¿Quién he sido?
¿Y esos seres que he visto,
esos paisajes aboninables y dichosos?
Algún rostro, algún gesto,
este o aquel detalle, una puerta,
me eran familiares.

¿Me eran?
                               Lo eran al otro



                       «Temo di non poter esprimere le peculiari
                       sensazioni del viaggio attraverso il tempo».
                                                  Herbert George Wells

                          «Poi mi svegliai dal dolce sconcerto;
                          e ho visto che ero stato vivo con la morte».
                                                     Francisco de Quevedo

Dov'ero nel sogno? Chi ero?
E quegli esseri che ho visto,
quei paesaggi abominevoli e gioiosi?
Qualche volto, qualche gesto,
questo o quel dettaglio, una porta,
mi erano familiari.

Ma lo erano davvero?
                                        Lo erano per l'altro.

(De Museo de cera. Editorial Balduque, 2023)