de/di Abelardo Linares
(trad. Marcela Filippi)
Al alba, marineros
dejaban en la arena
algas y caracolas.
Y se perdían luego,
vacilantes y alegres,
por las calles del puerto.
En sus hombros los cestos
húmedos de la pesca
parecían ofrendas
a un dios desconocido
y sonriente.
All'alba, marinai
lasciavano sulla sabbia
alghe e conchiglie.
E poi scomparivano,
esitanti e allegri,
per le vie del porto.
Sulle loro spalle i cesti
umidi della pesca
sembravano offerte
a un dio sconosciuto
e sorridente.
(De Mitos. Editorial Comares)