de/di María Victoria Atencia
(trad. Marcela Filippi)
Me adentraba en ella —ante mí en la cubierta del libro—,
en su planta cuadrada y un silencio en sus muebles que
adivino o invento:
podría pintarla como cuando era niña y abrir con una
cuchilla sus ventanas,
porque ella era mi mundo inserto en otro mundo de
intimidad discreta
que yo invadía y daba a los demás.
Lo que en ella pasaba —un perro, una bombilla— me
resultó feliz.
Vi entravo —dinanzi a me sulla copertina del libro—,
nella sua pianta quadrata e in un silenzio tra i suoi mobili che
intuisco o invento:
potrei dipingerla come quando ero bambina e aprire con una lama
le sue finestre,
perché essa era il mio mondo inserito in un altro mondo
di intimità discreta
che io invadevo e donavo agli altri.
Ciò che accadeva al suo interno —un cane, una lampadina—
mi rendeva felice.
(De Una luz imprevista. Poesía completa.Catedra Letras Hispánicas,2021)